La tristeza se disfraza de alegría.

domingo, 26 de febrero de 2012

ESPACIO PÚBLICO



Los cementerios, son un sinónimo de la muerte, son lugares que albergan la vida material y espiritual de los pueblos y aún siendo la ciudad de los muertos es un espejo de la ciudad de los vivos.
Según los historiadores hasta 1806 se enterraron los cadáveres en los atrios de las iglesias. Los cementerios llegaron a Colombia en el siglo XVIII gracias a las reformas borbónicas. El primero que se fundó fue el cementerio de San Benito en 1809, luego en 1828 se fundó el cementerio de San Lorenzo denominado ‘el de los pobres’ y en 1842 el cementerio de San Pedro conocido como ‘el de los ricos’.
En el siglo XX apareció en el noroccidente de Medellín el primero y único cementerio para laicos, el Jardín Cementerio Universal. Y en los años setenta, se creó el Parque Cementerio Campos de Paz, con una sobriedad propia de la cultura norteamericana, importada a Medellín por la empresa privada.
El Cementerio de San Pedro nació por iniciativa del Dr. Pedro Uribe Restrepo, quien reunió a cincuenta caballeros de las familias más prestantes de la Villa al ver la necesidad de un cementerio digno de sus familias, puesto que el Cementerio de San Lorenzo era el único existente (el de San Benito ya había sido cerrado) y se encontraba demasiado estrecho para seguir prestando el servicio a todas las familias de Medellín, y mucho más estrecho al enterrar muertos de clase alta con muertos de clase baja.
El 30 de septiembre de 1842, estos caballeros firmaron la escritura de compra del terreno en el Camellón del Llano para el cementerio que se llamaría, El Cementerio Nuevo o de San Vicente de Paúl. En 1871 le cambian su nombre por Cementerio de San Pedro, el cual se empezó a llenar de mausoleos y esculturas elaboradas en mármol, la mayoría de ellos traídos desde Italia, es por esto que recibe el nombre de ‘ciudad blanca’ o ‘el cementerio de los ricos’ por ser sus fundadores los representantes de la elite comercial, política e intelectual de la época.
Un período del cementerio de San Pedro nos permite ver la emergencia de una clase social con rasgos claros de popularidad, un estilo marcado por una connotación postmoderna. El narcotráfico llega al Cementerio de San Pedro con una decoración particular, donde el uso de colores, cartas, arreglos florales, cintas y calcomanías del DIM (Deportivo Independiente Medellín) y del Club Atlético Nacional, hablan de ese proceso de hibridación, donde las fronteras de lo sagrado e íntimo, se ve difuminado en un escenario rico en simbología.

Cibergrafìa:




No hay comentarios:

Publicar un comentario